Recogida Muestras de Agua

La muestra que se tome para el análisis del agua debe ser homogénea y representativa del agua problema, que respete tanto su composición fisico-química como microbiológica.

Para realizar Análisis de Potabilidad es necesario tomar la muestra lo mas asepticamente posible en un envase ésteril de al menos un litro de capacidad (por ejemplo, envases de recogida de orina de 24h). Este Volumen de agua es suficiente para realizar un análisis microbiológico y físico-quimico de los parámetros mas usuales. Si el análisis que se requiere es sólo de parámetros físico-quimicos, no es necesario un envase estéril para la recogida de la muestra, pero sí un envase de un litro limpio, que debe ser enjuagado previamente con el agua que se va a analizar.

Las operaciones que comportan la toma de muestras varían según la naturaleza del agua a analizar y el punto de muestreo elegido.



Grifos Una vez retirados filtros u otros accesorios, se procederá a una cuidadosa limpieza con agua o alcohol.
Con el grifo cerrado se flameará el extremo del mismo. Se abrirá el grifo para que el agua fluya abundantemente y se renueve la contenida en la tubería que lo alimenta. Se destapará el frasco estéril, procurando no tocar la boca del mismo ni el interior del tapón.
Todos los movimientos deben realizarse sin interrupciones, al abrigo de corrientes de aire y con las mismas precauciones de asepsia.

Pozos y depósitos Si se dispone de bomba de captación, se opera como se ha indicado en el caso del grifo. Si no existe sistema de bombeo, no es posible obtener una muestra suficientemente representativa. Con esta salvedad se procederá a introducir el frasco de muestreo o un cubo lo más limpio posible en la masa de agua, sostenido con una cuerda y tomando la muestra tras haber agitado la superficie del agua con el mismo recipiente.

Manantiales En manantiales naturales o fuentes de caudal continuo sin dispositivos de intermitencia, se tomará la muestra directamente sin adoptar medidas especiales de drenaje.

Acondicionamiento y conservación:
Una vez tomada la muestra se acondicionará de modo que quede en la oscuridad, debiendo remitirse lo antes posible al laboratorio. Es conveniente iniciar el análisis antes que transcurran seis horas desde la toma de la muestra. Sin embargo podrá demorarse hasta 24 horas cuando haya sido conservada en refrigeración a 4ºC.

Cuando el agua a analizar pueda contener trazas de cloro, cloraminas u ozono, será necesario neutralizar su efecto bactericida en el momento del muestreo. Existen en el mercado botes estériles con Tiosulfato sódico ya añadido que ejerce esta acción. La muestra tomada en estos botes solo se podrá utilizar para el análisis microbiológico siendo necesario recoger otra muestra sin este aditivo para la realización del análisis fisico-químico.

Volumen de la muestra:

-Aguas potables: mínimo 1 litro para la realización de análisis microbiológico y fisico-químico.
Si se requiere determinación de Salmonella o de Legionella pneumóphila habría que tomar 1 litro más de agua para cada determinación.

-Piscinas: mínimo 1.5 litros de agua en envase estéril.

-Aguas para riego: mínimo 1 litro de agua en envase limpio.